sábado, 2 de marzo de 2013

En la cama

En la cama, de noche, en silencio, el sueño presente aunque no lo suficiente, interrogantes e ideas funestas asaltan al necio, piensa en el futuro y se olvida del presente, como quien se olvida del pasado, aunque el sabe realmente, que en realidad todo esta relacionado, en el futuro entenderá mejor el presente igual que hoy entiende mejor el pasado, tanto sudor derramado, para al final acabar acorralado.
En la cama, de noche, en silencio, ya cansado.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Realmente feliz

Recuerdo ser realmente feliz,
en aquel entonces así lo sentí ,
la inexperiencia me hizo vulnerable,
no veía ni por asomo un cielo gris,
no sabia que iba a equivocarme, 
cegado solo supe volcarme, 
sabia que estaba hay, 
no quise verlo por cobarde, 
Y finalmente caí,
hay fue cuando comencé a sufrir,
entre en un pozo negro del que no sabia salir,
todo mi mundo se acababa de partir,
partir como mis sueños ya lejos de allí,
y no se volvió a saber de mí,
hasta que una mañana al despertar,
empecé otra manera de vivir,
así sin mas,
sufrí una metamorfosis ,
pero claro esta ,
que no era yo,en otra cosa me convertí
renuncie al amor sin fin,
sincero y de verdad,
pensé que viví engañado y no podía existir,
pensé que era eso lo que debía corregir,
durante mucho tiempo así seguí.

Pero entonces te conocí 
dude, el miedo me invadió,
no otra vez no,
me dije y me repetí,
pero ese sentimiento me atrapo,
devolviste la parte que se fue de mí,
y por amor volví a sonreír
mas intenso el sentimiento desde luego que si
nada que ver me atrevo a decir
y ahora se que soy realmente feliz,
todo gracias a ti.

martes, 4 de diciembre de 2012

Esencia

La esencia, la esencia nunca cambia, las personas puedes tener cambios drásticos, ser irreconocibles, pero si conoces su esencia sabrás que eso no a cambiado, pero hasta donde llega la esencia de una persona, hasta donde marca las pautas de una persona su esencia, esta claro que sus creencias y vivencias marcaran de forma muy marcada sus acciones, incluso el echo de que esa persona conozca su esencia y la aborrezca puede hacer muy difícil reconocer su esencia, aunque esta claro que las personas que rechazan su esencia nunca serán felices al 100% incluso si su esencia les hace sufrir, siempre serán mas felices si se aceptan a si mismos.
Pero no nos desviemos, lo que yo planteo ahora es que si al conocer a alguien, conocerlo muy profundamente, puedes equivocarte con su esencia, pensar que es de una manera y al final resulta ser de otra, o quizá que la esencia cambie, ¿será posible que la esencia de una persona cambie? ¿Una persona realmente sin escrúpulos y sin compasión puede volverse realmente un santo?

domingo, 2 de diciembre de 2012

Un viaje increíble

Realmente existe, nunca me hubiera imaginado algo así, a durado poco pero a sido de película, e entrado de una manera sorprendente, realmente no es ficción, y existe un mundo aparte dentro de cada persona, nunca creí que llegaría a un lugar así.
Tengo que reconocer que no vi con gran exactitud como era, no podría dar muchos detalles descriptivos de ese lugar, pero había un mar o un lago no estoy seguro,de un color azul intenso,la orilla era de césped salvaje. También había un bosque, que estaba de un color marrón otoño, pero se veían resquicios de un verde muy natural en algunas partes del suelo, cuando vi ese bosque me pregunte si siempre fue marrón, ¿algún día fue verde? El cielo estaba nublado y eso hacia que todo se viera mas gris lo cual tambien me do que pensar.
Después me fije que en ese desconocido y a la vez familiar paisaje se podía oír algo que traía el viento ¿tal vez era una voz? Seguí el sonido hasta una especie de cabaña la cual parecía un poco descuidada, me pareció ver una silueta desde fuera pero al entrar no había nadie. Lo que había en la cabaña era una nota sobre una mesita pequeña, la cual decía: "No siempre fue así, solo tu puedes hacer que vuelva"

Después de leer eso me sentí tan confundido, que era eso, no la nota en si, si no el sitio ese, donde estaba, en todo este momento solo e estado sentado en el cuarto de mi habitación, pero parecía tan real,no se cuanto tiempo duro lo que estuve allí ni cuanto me costo llegar, lo único que se es que llevo 53 minutos sentado en el suelo y estoy muy desorientado.

Exacto

Claro, halle la solución, ahora todo cobra sentido, el que, el porque, el como. Sabiendo todos esos datos ahora si se que hay solución, y lo mejor de ello es que la voy a encontrar, estoy seguro, solo el mero echo de escribir esto como lo estoy escribiendo, el echo de estar feliz aun que aun no este solucionado ya dice que lo voy a solucionar si o si, esta es la ultima carta, si lo logro ambos seremos felices, si no lo logro ambos sufriremos y ella deberá seguir su camino.. Pero estoy tan sumamente seguro de que puedo, que estoy feliz, ahora lo único que tengo que hacer es buscar, buscar dentro de mi, siento que esta noche no voy a dormir, pero es necesario, espérame por que voy a por ti.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Necesidad de escribir

Necesito esto para reflexionar, realmente me puede servir para dejar algunas ideas mas ordenadas en mi cabeza y saber que es lo que pienso realmente.

No va a ser facil

No, yo sabía de sobra que no iba a ser fácil, pero merece la pena confiar una vez mas, aunque alguien me diga al oído muy muy profundo dentro del oído lo que viene después, algo que yo tenia en su día claro y que deseche al momento de que apareciera ella... Ella rompió mis reglas para no sufrir, y para ser feliz...Pero, rompiendo esas reglas me hizo infinitamente mas feliz de lo que era antes de que apareciera, lo cual me e echo sentirme el mas afortunado del mundo. Pero romper esas reglas que tenia no era algo sencillo y tuve muchas discusiones conmigo mismo, muchas en muy poco tiempo, pero sus ojos, sus ojos eran los que rompían cualquier argumento que dijera que ella era como el resto y por esos ojos estoy con ella, por eso rompí las reglas dejando que se fuera incrustado dentro, muy muy dentro de mi corazón, de mi ser.. Hasta el punto de que sin ti yo moriría, moriría en vida...
Por eso que tus ojos dejaran por unos días de ser los ojos que me hicieron poner todo lo que soy en tus manos, el que parecieras otra chica mas, otra que a perdido el interés por mi, me asuste me asuste tanto que incluso ahora sigo asustado, y no se cuanto puede durar este miedo...
Por eso lloro...

No, yo sabía de sobra que no iba a ser fácil, pero merece la pena confiar una vez mas por que se que me amas y por que volví a ver esos ojos...

domingo, 3 de junio de 2012

Despierta en la cama, le duelen los músculos y la espalda, pequeño dolor entre ambos ojos.
Todo completamente en silencio, pero oye pasos, gritos, y de nuevo silencio, mas pasos, mas gritos esta vez mas cerca, y por ultimo de nuevo un pequeño silencio, sabe lo que le espera, ni lo llega a dudar, lo unico que duda es si todo aquello tiene un motivo claro, y llega lo predecible, gritos, gritos y mas gritos, deja el desayuno a medias y se refugia en su habitación, en su música.
Lastima que ese pequeño santuario no tenga pestillo, irrumpen cuando parecía empezaba a relajarse, y de nuevo, ese tono de voz esos gritos que hacen vibrar bruscamente sus tímpanos, agravando un dolor de cabeza ya insoportable, cierra de nuevo la puerta, pero de nuevo se abre, vuelve a aguantar y vuelve a cerrarla entonces los gritos se desplazan a la habitación de al lado y a la otra y después a la siguiente hasta que finalmente se escucha un portazo y los gritos cesan.
El sigue en su habitación observando desde la ventana como un cuerpo tembloroso entra en un coche rojo, y acelera alejándose del marco de la ventana.
Se tira en la cama, boca arriba, preocupado, quizá sea mas bien harto, o a lo mejor con la mente en blanco. Difícilmente se le pueden leer los ojos, difícilmente se observan esas lagrimas que no caen.
Quizá halla algo que le pueda ayudar...Pero solo quizá.
Mañana sera otro día...otro día igual...



jueves, 31 de mayo de 2012

“Miedo-reaccion” y parkour


Son los pequeños miedos los que disimuladamente nos roban nuestras vidas. Los grandes conceptos- muerte, pérdida, significado de la existencia… esas cosas tan grandes las podemos ignorar durante la mayor parte de nuestros días. Filósofos y teólogos pueden andarse con sutilezas e inquietarse sobre los detalles de estos, pero la mayoría de nosotros no tenemos el tiempo, las ganas, o simplemente somos afortunados de no tener demasiada curiosidad. Y muchos miedos son racionales, claro está, y pueden ser aliados de nuestras vidas; el miedo que incrementa nuestra alerta al pasar por una parte oscura de la ciudad, por ejemplo, o el miedo a caer que rápidamente experimentamos al ponernos de pie demasiado cerca de un acantilado en un día ventoso.


Sin embargo, el miedo es una bestia lista. Detrás de la fachada racional del miedo es donde el auténtico peligro se encuentra, envenenado como la cola del escorpión y listo para picar.


¿Que parte de nuestro día es sustraída por estos pequeños miedos? Es más de lo que puedes pensar en un principio. Son del tipo de las que apenas notamos y raramente ignoramos. Están los miedos que hacen el día más cómodo: El miedo a destacarse que nos hace conformarnos casi todos los días; el miedo que se rían que nos mantiene en silencio cuando querríamos soltar una carcajada; el miedo al rechazo que nos hace evitar muchas conexiones potenciales, etc. Estos miedos a los que estamos acostumbrados, nos permite pasar el día de una forma tranquila y con los menores conflictos posibles. Son los miedos que nos hacen llegar a trabajar a la hora, que nos retiene a la hora de cuestionar las opiniones o los métodos de los superiores. Son los miedos que nos llevan hacia lo que es llamado como metas respetables y que nos han dicho que merece la pena conseguir.


El miedo asegura estar siempre a la defensiva, siempre respondiendo en el presente a nuestras peores imaginaciones de que traerá el futuro si no lo hacemos. El miedo a las consecuencias limita las acciones que tomamos. El miedo se convierte pues en el actor de nuestras vidas, mientras que poco a poco nos unimos a la audiencia, conviertiendonos en meros espectadores de la rutina de cada preciado día. Por ello pasamos tanto tiempo complaciendo a nuestro miedo mientras que la vida pasa.


¿Que tiene que ver esto con el Parkour?


Todo: Pues practicar Parkour es perseguir ese miedo, para superarlo. Enfentarse a él desnudo y solo. En el parkour, es donde sacas tu esencia. No hay ningún tipo de equipamiento sobre el que confiar, no hay arneses de seguridad o protecciones que ponerte, no hay compañero para relevarte cuando te encuentres exhausto. Eres tú y solo tú. Lo único que te previene de lesionarte o hacerte daño son tus habilidades y tu juicio, el de nadie más. Algo que en sí mismo es una gran proeza, pero que se puede convertir en una carga. Eres tú quien se enfrenta al miedo. Las teorías de otras personas sobre el miedo aquí no sirven para nada. No puedes entender tus miedos de acuerdo a Freud o Jung o cualquier otro- ellos no estarán allí cuando hagas un salto de brazo, un fondo y ruedes o cuando hagas un gato. En esos momentos eres solamente tú.


Parkour es movimiento, y todo movimiento está conectado al miedo. Es a través de un principio conocido como “miedo-reacción” por el cual nuestro cuerpo aprende, a una temprana edad que no hacer, como no moverse, por qué no caerse. Aprendemos a evitar el dolor y buscar la comodidad, y si experimentamos esa incomodidad debido a una cierta acción, nuestro cuerpo nos quita las ganas de volver a intentar esa acción otra vez. El “miedo-reacción” es nuestro modelo condicionante de conducta frente al movimiento, respiración, postura… es algo aprendido frente al stress un susto o un golpe. Esto afecta a todo el mundo, nadie escapa de ello.


Obviamente, este condicionante pertenece al pasado. Nuestro cuerpo reacciona en el presente al miedo de lo que ocurrió en el pasado. Por lo tanto, el miedo pertenece al pasado. Habita en nuestra memoria, y desde ahí es proyectado al futuro y, con normalidad, nos encontramos a nosotros mismos viviendo en ese miedo en uno de los dos- el pasado o el futuro. Esto quiere decir, que en el momento presente, el miedo no existe en si mismo. Por ello, para librarnos del miedo, debemos vivir ese tiempo presente, vivir plenamente y ahora. No es fácil, pero el parkour es una disciplina que nos puede ayudar a ello.


Es un hecho que nuestro potencial físico natural y nuestro talento están más allá que los límites que nos ponemos nosotros mismos. Es el condicionamiento, tanto mental como físico, el que nos aleja de esos límites, que nos permite el aprendizaje de habilidades y técnicas que nos permitan experimentar ese límite natural del cuerpo y despreciar los límites impuestos por nosotros mismos. No se trata de un mejora progresiva de nuestras habilidades, si no más bien de un una disminución progresiva de los miedos. Tan solo debemos liberarnos de nosotros mismo para poder encontrar nuestro auténtico potencial. Debemos eliminar esos miedos para descubrir nuestra habilidad y soltura natural. La práctica de nuestro arte necesita que nos encontremos totalmente concentrados en el momento y libres de viejas limitaciones; después de todo, sus práctica implica la libertad de uno frente a los límites. Y es en ese preciso momento de la auténtica práctica cuando empezamos a superar ese “miedo-reacción” y romper sus barreras.


Es todo un proceso. Obsérvate; toma nota de las dudas, indecisiones, los pensamientos negativos, y las tensiones mientras tu cuerpo se mueve. Date cuenta de que esas cosas son elecciones tuyas con las que podrías estar perfectamente sin ellas. La tensión es una opción. Intentalo de nuevo. Haz un breve diagnóstico de tu cuerpo y te darás cuenta de que hay muchos músculos que están innecesariamente en tensión. Ahora elige relajar esos músculos. Fácil, después de percatarte de donde se encontraban esas tensiones. El truco está llevar esta práctica afuera tanto como sea posible, y la práctica será mucho mejor. De este modo, aprendemos a elegir nuestras acciones y respuestas en vez de ser un producto de nuestras reacciones. Desde aquí podremos destapar nuestro auténtico potencial, y de ahí es de donde surge la maestría. Ahí es donde el “Flow” reside.


Cuanto más concentrado estés en lo que estés haciendo, menor energía y sentimientos transmitirás a ese miedo del pasado y del futuro. Todo esto hará que tu acción permanezca completa y sin perturbaciones. Este concepto tiene numerosos nombres dependiendo de cada cultura y filosofías- pero de nuevo, el nombre que alguien le dé no significa nada para ti. Experiméntalo, ve a por él y te darás cuenta de que no necesita ningún nombre.


El miedo es algo estático, no permanece en el movimiento. Imagínate un camino en mitad del bosque por la noche. Caminas por ese sendero normalmente. Ahora tu mente se imagina un ataque espontáneo de una serpiente o una araña cayéndote desde una rama. Es entonces cuando sientes el miedo, y este va creciendo con cada paso que des. Sin embargo, imagínate que tienes tiempo para reaccionar y esa serpiente no tiene tiempo a atacarte, quedándote fuera de su alcance. En ese momento no ha existido el miedo. Todo tus esfuerzos se han concentrado en moverte y escapar. El miedo existía antes del ataque, y seguramente volverá después de él , pero en el momento de la acción, el miedo no ha existido.


Pero lo fascinante de ello es que durante el largo periodo que has estado andando por el bosque, sintiendo miedo, el hecho es que has estado a salvo y no has sido atacado. En la pequeña parte en que te encuentras realmente en peligro, el miedo ha cesado. Entusiastas de los deportes de riesgo, así como los supervivientes de situaciones extremas han sentido lo mismo. En momentos de gran presión y necesidad, la angustia desaparece y deja paso a nuestra esencia, a nuestras auténticas habilidades, pareciendo superhumanos. No acercamos al miedo y este pierde su poder frente a nosotros.


Ahora imaginate poder expandir ese momento de “no miedo” para la próxima vez que tengas que caminar por ese sendero. El resultante es un momento en el que vas precavido y alerta, pero sin problemas, sin esfuerzo, sin paranoia. Es ahí donde debemos intentar encontrarnos. En este estado de gracia, de soltura en el movimiento, libre de ese “miedo-reaccion” y de las tensiones innecesarias del cuerpo. Estar en armonía con todo lo que normalmente estamos en conflicto. Esa es nuestra auténtica naturaleza, aquella que permanece oculta durante la mayor parte de nuestra vida hasta que aprendemos a movernos más allá del miedo.
  

De este modo, sin miedo, pasear por el bosque oscuro se convierte en una una experiencia muy gratificante.

lunes, 20 de febrero de 2012

Ilusión

Había una vez un campesino gordo y feo

que se había enamorado (¿como no?)

de una princesa hermosa y rubia...

Un día la princesa-vaya usted a saber por qué-

dio un beso al gordo y feo campesino

y, mágicamente, éste se transformó

en un esbelto y apuesto príncipe.

(Por lo menos, así lo veía ella...)

(Por lo menos, así se sentía el...)


Cartas para claudia, Jorge Bucay.