lunes, 20 de febrero de 2012

Ilusión

Había una vez un campesino gordo y feo

que se había enamorado (¿como no?)

de una princesa hermosa y rubia...

Un día la princesa-vaya usted a saber por qué-

dio un beso al gordo y feo campesino

y, mágicamente, éste se transformó

en un esbelto y apuesto príncipe.

(Por lo menos, así lo veía ella...)

(Por lo menos, así se sentía el...)


Cartas para claudia, Jorge Bucay.

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